La identidad de juego: El ADN de tu equipo

Los buenos equipos tienen una identidad de juego. Rasgos marcados para competir.
Los grandes equipos son indivisibles de su identidad.
Ésta va más allá de los ajustes estratégicos y tácticos de cada caso particular. Es la marca identificatoria, que los hace diferentes del resto.
Quienes vimos jugar al Barcelona de Guardiola sabíamos que, más allá de lo que sucediera en cada partido, iban a buscar la posesión, el juego de pases, las triangulaciones y la circulación de balón a lo ancho y a lo largo, y a intentar recuperar el balón cuánto antes, al perderlo.
Los Spurs de Popovich, en la era del «Big three» (Duncan, Manu y Parker), se caracterizaban por un juego colectivo de excelencia, de movimiento de balón en búsqueda de la mejor opción de lanzamiento, de explotación de las ventajas y de aprovechamiento quirúrgico de los recursos individuales, en momentos precisos y marcados.
Cada deporte tiene de ésto, grandes ejemplos, podríamos seguir describiendo a los All Blacks, Las Leonas, el Atlético Madrid campeón de Simeone, el Leeds de Bielsa, los «Bad Boys» de los Pistons en los 80′ de la NBA o el «Showtime» de los Lakers, el Vélez de Bianchi o el River de Gallardo.
En todos los casos, en mayor o menor medida, está «la mano» del líder. Acompañado del virtuosismo individual, pero por sobre todas las cosas, de una cultura organizacional desarrollada y rasgos identificatorios claros. Todos los integrantes del equipo saben cuál es la identidad. Saben a qué juegan. Qué los caracteriza y qué no.
En definitiva, cual es su ADN competitivo.

La identidad es juego, «el ADN competitivo» está presente siempre, independientemente de la estrategia o el plan de juego. Son los rasgos principales de nuestra forma de jugar. Son una referencia permanente para todos los integrantes del equipo. Desde esta identidad buscamos gestionar el camino hacia los objetivos y metas. Es nuestra «marca», lo que nos diferencia. Según el deporte, se define por diversas variables, que pasan a ser constantes.
Se establecen, se explicitan, se trabajan y se convierten en nuestra mayor referencia y fortaleza.

  • Son los rasgos determinantes que nos distinguen en la competencia.
  • Se relacionan con distintas variables del juego y de las características del equipo.
  • Está por encima de la estrategia y la táctica de cada partido en particular.

Colaboración del colega Juan M Aguirre @coachmot

Entrevista a Nestor «Che» García

Cómo son tus sensaciones de estos primeros días?

Bien, estoy contento, estoy feliz. Ocupado con un montón de cosas, hablar con Fabián (Borro), hablar con el gringo (Pelussi), pensando en el cuerpo técnico, evaluando un montón de cosas, hablando con jugadores, informándome también con Petracci de formularios que hay que hay que llenar para el tema de las ventanas, cual es el pedido que hay que hacer para términos de concentración, analizando también que va a ser lo mejor para nuestro juego. Estoy super metido con todo pero contento.

Qué es lo primero que vas a hacer cuando llegues (está en USA) en cuanto a Entrenador de la Selección Argentina?

Voy a ir a la CAB a empezar a hablar en cuanto a todas las cosas que hay que arreglar y a diagramar que es lo que vamos a hacer con todo el staff que va a estar en la selección. No estoy hablando sólo de la parte basquetbolística sino también de la preparación física, el kinesiólogo, el médico, ver también la posibilidad de poner algún psicólogo deportivo.

Estás diagramando el equipo para la primera ventana?

Si, es otra cosa que quizás este dentro de lo más importante que tengamos dentro de la agenda. Yo me tengo que sentar en la CAB para ver un montón de variables que hay hoy en día. Primero lo que nos ha pasado a todos no sólo a nivel salud sino también en las organizaciones. Económicamente tengo que saber la disponibilidad que haya para ver que jugadores contamos de los de afuera que se puedan traer, que hay que ver ya que es un tema super importante.

Voy a ver la Liga también porque seguramente la mayor cantidad de los jugadores van a ser de la Liga en la primer ventana, por lo que yo sospecho. Y ver como hacemos la preparación porque en realidad ahi hay algo que yo quiero quedarme tranquilo que es: para la ventana hay que citar cierta cantidad de jugadores, a mi me gustaría ir viendo a otros jovenes y que estén en el proceso para hacer una convocatoría evitando cualquier problema que pueda haber con los hisopados. No vamos a entrenar muchos días porque tenés cuatro o cinco días. Vos seleccionas 12 jugadores y si por esas cosas que nunca se saben, como es este virús, puede llegar a haber algún contagio, ya vas diezmado. Entonces quiero buscar un número que ante cualquier problema sigamos teniendo un equipo competitivo y que no estemos a los apuros después.

Estoy metido en análisis casi obsesivo con el tema del ranking. Es todo matemático. Arrastra desde ocho años o sea que no depende sólo de estos partidos sino de la cantidad de puntos. Estamos en una lista que estamos séptimos pero muy cercanos entre el cuarto y el nueve, hay centésimas. Yo voy a defender mucho en este nuevo ciclo lo del ranking. Y es complejo cuando sumás o restás, depende de la cantidad de puntos por los que ganás, por eso hay que tener mucho cuidado, hay que ser muy detallista en todo lo que hagamos.

Cómo sería la primer lista?

No tengo nombres. Se me puede cruzar alguno por la cabeza porque uno está pensando todo el día pero no tengo nombres. He visto imágenes de la Liga en estos días.

Quiero ver algunos jugadores porque más allá de que yo conozco a muchísimos hay otros que pueden tener alguna posibilidad de estar en un grupo de convocatoria.

Me parece que va a ser un mix y tengo que hablarlo con Fabián (Borro) para ver cuales son las posibilidades. Sacá de lado los de la NBA y de la Euroliga que por regla no podés traer, uno piensa sólo en Europa? no, nosotros también tenemos buenos jugadores en Sudamérica que podés traer, en otras ligas. Pero es un mix de cosass.

También quiero resolver lo del staff mio para compartir con ellos las ideas y como van a ser Entrenadores que están en la LIga, ellos también me van a pasar informes de jugadores que han visto, a quienes ven bien y darle un seguimiento.

Cuáles son los puntos que tiene que tener el equipo o cuando estén los nombres de los jugadores se ve como juega el equipo?

A mi hay algo que me gusta que es la intensidad y es algo que yo no negocio con nadie, ni con mi staff ni con los jugadores. Yo voy a buscar jugadores que se que se van a matar por la selección pero que entendamos principalmente lo del ranking. La validez que tiene ganar entre tantos puntos o entre tantos puntos o lo que perjudica. Y a partir de ahi pondré cuatro o cinco lineamientos de juego porque no hay tiempo. Nos manejaremos mucho con la información. Les mandaremos a los jugadores que están afuera, si pueden venir, y a los que están adentro cada vez que yo los vaya a ver, hablaré con sus Entrenadores a ver si puedo tener alguna charla para explicarle algún formato y a partir de ahi ir construyendo primero con información y después con los cinco días que tenemos para entrenar.

Cuál sería la conformación del staff, porque ya hay algunos nombres sonando?

Leo (Gutierrez) es el único asistente que yo tengo. El resto yo estoy pensando y evaluando. Coincide que la CAB está buscando también alguien que esté en las divisiones menores organizando todo y que va a ser un nexo y va a trabajar en la mayor

Como ves a nuestra selección?

Tenemos el problema que no tenemos altura, que es un problema genético. Tenemos que buscar gente alta que podamos desarrollar, especialmente en defensa a nivel internacional porque después el perímetro nuestro sabe jugar y va a jugar bien.

Qué idea tenés para armar la selección?

El formato que más he usado a nivel internacional, pero también he combinado otros, me gusta asi: 3 bases, 4 guardias/forwards jugadores entre la dos y la tres y 5 grandes.

Pero también ahora hay varios formatos y como se juega con el spacing abierto, no descarto la idea que pueda ser 2 bases, 6 entre guardias y aleros, y 4 grandes. Porque los aleros también se pueden usar de cuatro y los guardias se pueden usar de bases, que a mi me parece que ese puede ser un formato que podamos usar para ahora la primer ventana quizas.

Nosotros tenemos muy buenos bases, tanto los que están en la NBA, como los que están en Europa como los que están en la Liga. Entonces posiblemente pueda llevar 3 bases, pueda llevar un dos que pueda jugar de base también o un base que pueda jugar de dos.

Dado lo que yo hablo de la escasés de gente grande, capaz que el formato de entre los cuatro y los cinco sea de cuatro y no de cinco, vamos a ver. Yo siento que ahi, a nivel posicional, tenemos que trabajar mucho, hay que buscar a los chicos altos y será el rol mio y del staff buscarlos, seguirlos y hablar con los Entrenadores que tengan en sus clubes en cada momento y ver como están y pedirle cosas que necesitamos para la Selección. Me parece que es un área en donde le tenemos que dedicar mucha atenci´ón.

Qué mensaje le darías a quienes no estén convencidos con tu nombramiento?

Todo el mundo tiene libertad de opinión, todo el mundo tiene sus gustos. Esto nos pasa a los Entrenadores, yo no pienso, nosotros los Entrenadores no pensamos como que hay que arreglar un motor, no pensás como tenés que armar una góndola de un supermercado, no pensás como tenés que armar una vidriera con un traje, no pensás como un abogado tendría que defender según las leyes. Ahora, todas esas distintas actividades que nombré, realizadas por personas que se dedican a esa actividad específica, cuando van a la cancha todos quieren ser Entrenadores. Entonces nosotros estamos en un lugar donde tomamos decisiones y a la gente le encanta ese lugar, por eso va a la cancha, por eso el trabajo nuestro es considerado tan especial. Es un trabajo que está comprobado ahora, que lo que sea dirigir un deporte elite o jugar un deporte elite, cualquiera sea el deporte, está entre las cuatro profesiones que más secuelas deja en la vida, emocionales, físicas, mentales, está comprobadísimo. Y el lugar de Director Técnico, no hay y esto lo voy a decir asi porque no se como decirlo con otras palabras, no hay culo que aguante en una silla tomando decisiones cada diez segundos. Por eso a nosotros muchas veces nos sacan o insultan o nos cortan, porque mucha gente siente lo de ser Director Técnico. A cualquier deporte que vas: saca a tal, poné a tal, por qué no lo ponés a …., por qué no lo cambias, por qué no eligieron a tal Entrenador. Es un lugar que siempre va a generar ese tipo de opiniones a mi no me molesta porque yo tengo bien interpretada lo que es mi profesión y cada uno puede tener el gusto que quiera.

Fragmentos de la entrevista realizada por los periodistas del programa 3×3

Mandó a matar a su Entrenador, pero se arrepintió a tiempo

Era una de las grandes figuras de la NBA, pero sufría una adicción que le cambió la vida. Sufrió mucho y llegó a contratar sicarios para vengarse.

Spencer Haywood nació en Misisipi en 1949 pero durante su adolescencia su familia se mudó a Detroit y él comenzó a jugar en el Instituto Pershing. Su calidad era notoria, lideraba a su equipo y era una de las grandes figuras del certamen, lo cual le permitió a su instituto lograr el campeonato estatal.

Su paso por la universidad fue breve: un solo año en Detroit Mercy y la rompió: 32.1 puntos y 22.1 rebotes de promedio. El salto a la NBA estaba al caer. No solo eso, fue citado con la selección de Estados Unidos para disputar los Juegos Olímpicos México 1968. Fue una de las grandes figuras del equipo que ganó la medalla de oro.

Saltó a la ABA con Denver Rockets y tuvo un gran año, lo que le permitió llegar a la NBA elegido en el draft por Buffalo Braves. Tras pasar por varias franquicias llegó a Los Angeles Lakers para la temporada 1979/1980, allí compartió equipo con dos leyendas: Magic Johnson y Kareem Abdul-Jabbar y logró el campeonato.

Si bien él llegó como para ser una de las figuras, el Entrenador que lo llevó, Jack McKinney, tuvo un accidente y debió dejar el equipo, fue reemplazado por Paul Westhead. Y las cosas empezaron a cambiar para Haywood. “Comencé la temporada sólidamente: 16 a 17 puntos por partido, rebotes fuertes, buena defensa. Estaba en un momento maravilloso”, comentó Spencer en una entrevista con la revista People.

 Luego agregó: “Me sentía sin manos, como si ya no tuviera dedos. Magic me daba buenos pases, y yo no los podía alcanzar. Me negué a creer que fueran las drogas, a pesar de que estaba usando Quaalude, Valium, alcohol y otras cosas para reprimir la fiebre de la cocaína. Pensé que tal vez Magic estaba dando demasiados giros en los pases, tal vez incluso para hacerme quedar mal”. Su adicción a la cocaína, que cada vez lo volvía más dependiente, estaba haciendo daño en su salud y en su vida.

“Todo se desmoronó durante las finales de 1980 contra los Philadelphia 76ers. Después de quemarme el cerebro en un bar, me presenté a practicar por la mañana. Lo primero que te hacen hacer es elongar. Me acosté y notaron que no me estaba moviendo. Mis compañeros me susurraban: ‘¡Wood!, despierta!’, pero no me movía. Muy pronto todo el equipo se reunió a mi alrededor, imaginando que estaba muerto. Finalmente me sacaron de allí y Westhead me envió a casa”, relató Spencer.

Ya no jugaba tanto en el equipo, entraba en la rotación pero sus minutos y su protagonismo fue disminuyendo considerablemente. La situación para él empeoró cuando su Entrenador presenció una discusión con dos compañeros. Pasó lo peor para él: fue expulsado de los Lakers.

Camino a su casa y bajo el efecto de la cocaína, llamó a un amigo que era gángster en Detroit y le dijo que tenía un trabajo para él. Se reunieron y le dijo: “Westhead debe morir”. Le dio toda la información que tenía sobre su ahora ex Entrenador, era el culpable de toda su ira.

Pero, tras unos momentos de tranquilidad y limpio de drogas, Spencer comenzó a pensar mejor las cosas. “Llamé a mi madre en Mississippi. Se estaba muriendo de cáncer en ese momento. No le dije lo que estaba planeando, solo que estaba enojado. Ella me dijo: ‘Estás haciendo algo que no es bueno, ¿verdad? Si haces algo malo, te entregaré yo misma. No crié un tonto’. Ella comenzó a llamarme cada 15 minutos, y hablamos mucho. Me hizo entrar en razón”, comentó Haywood.

Inmediatamente llamó a su amigo y le pidió que cancelen la operación. Los Lakers fueron campeones luego de derrotar a Philadelphia 76ers por 4-2 y a Haywood lo mandaron a jugar a Italia el año siguiente.

En 2015 fue homenajeado por la NBA e ingresó al Salón de la Fama, a 32 años de su retiro. Además estuvo seis años como presidente de la Asociación Nacional de Jugadores Jubilados. Nada pudo recuperar todo lo que perdió por su adicción a la cocaína.

http://basquetplus.com/nba-spencer-haywood-sicario-gangster-muerte-paul-westhead-los-angeles-lakers

Clínica de Entrenadores de básquetbol.

Oficina Regional / Américas presenta la Clínica Virtual para Entrenadores Series 2021. Entrenador Mariano Marcos – ARGENTINA. (Idioma Español y Inglés)
 
28 de Setiembre de 2021 – Martes – 19:00 – 20:15h (hora de Miami).
Clínica de Entrenadores de básquetbol.
Tené en cuenta que la clínica será en Español. (Interpretación será proporcionada en Inglés)
Plataforma Zoom.
 
Por favor registrate en el enlace.
 
https://fiba-basketball.zoom.us/webinar/register/WN_tvleJGv_QSyrCYMbCfB3LQ
 
Después de registrarte, recibirás un correo electrónico de confirmación con información sobre cómo unirse a la reunión.
 
Te esperamos!!!

Hernán Laginestra dirigirá a Motilones de Colombia

Hernán Laginestra será otro de los Entrenadores argentinos diseminados por América y se sentará en el banquillo de Motilones de Colombia para la próxima Liga Nacional de ese país. Esta será la segunda experiencia del Coach bonaerense en el exterior, dado que viene de ser campeón de la liga uruguaya con Biguá.

 Nacido en San Martín hace 52 años, Laginestra tiene una vasta experiencia en el básquetbol profesional teniendo entre sus grandes éxitos un ascenso a la Liga Nacional con Estudiantes de Concordia, equipo con el que tuvo buenas campañas en la élite del b{asquet argentino y le dio la chance de tener un paso por Ciclista Olímpico de La Banda y más acá en Ferro, donde se mantuvo al frente del primer equipo por tres temporadas consecutivas.

http://basquetplus.com/Hernan-Laginestra-colombia-motilones

Néstor García: «Mi objetivo es claro: metas cortas y posibles de lograr»

– A ver, la primera. Decime la verdad. En algún rincón de tu cabeza sabías que esto iba a pasar en el momento que se fuera Sergio. De hecho, cuando se especuló con la posible salida de Oveja cuando perdió Susbielles, todo el mundo sabía que si iba otro a Tokio ibas a ser vos. 
. Te voy a decir toda la verdad. Jamás se me cruzó. Una cosa es lo que yo pueda sentir, y otra mi mente. Hasta que Sergio no se fue de la selección, nunca me sentí cerca. Porque aprendí con el tiempo que estas cosas no dependen de uno. Entonces, por más que quisiera, no dependía de mí. Que la oportunidad me iba a llegar…bueno, he dirigido mucho tiempo, varias selecciones, siento que tengo un recorrido como para ser un candidato a la selección. Pero el resto no pasaba por mí. 

– Recién pensaba, no sé si alguna vez lo notaste, que desde que se fue Vecchio en 1996, en cada situación de cambio de entrenador, no estuviste entre los candidatos. En 1996 era Lamas cantado, en 1999 lo era Magnano, en 2005 fue una puja Hernández-Lamas-Huevo, y luego claramente Lamas y Hernández se sucedieron entre ellos. Siendo que tenés una carrera muy buena. ¿Tenés idea por qué? Porque hoy con 56 años es indudable que eras EL candidato.
. No sé por qué fue. Yo llevo compitiendo en la Liga y en otros lugares hace años. Creo que el entrenador que reemplazó a otro en los casos que mencionás, estaba cantado. Quizá hubo una gran movida cuando se fue Rubén, pero después fue siempre cantado. Por varias razones. En esas situaciones siempre hubo alguien que hablando conmigo me decía que podía ser, pero la verdad es que siempre estuvo el que tenía que estar. También yo decidí armar mi carrera afuera, y puede ser que los que estaban en el país eran mejor evaluados, pero a mí ustedes me preguntaron mucho en la época de Biguá y Xalapa por la selección. Yo siempre decía que era mi sueño, pero la verdad es que estaban los que tenían que estar. 

– Ahora también fue cantado. 
. Bueno, a mí me está pasando que me cae una ficha grande. Yo venía con una vorágine grande, de un club a otro, un país a otro, una selección, otra, la acb, San Lorenzo… Entonces uno está todo el tiempo relacionándose, moviéndose, etc. Hoy siento que con esta nominación tengo una carrera hecha. La mayoría de los mensajes que me mandan me dicen que me lo merezco. Entonces siento que hice una carrera, que tuve un camino recorrido que fue decisivo para que me elijan a mí. 

– Te conozco hace 30 años y no voy a descubrir ahora que tenés una seducción especial, carisma. Ayer estuve charlando con Anna Montañana un rato largo y te quiere un montón. Y habrás leído lo que escribió Richotti en Básquet Plus, y sé lo que piensa de vos Pepe Sánchez. Y te voy a decir algo en primera persona. ¿Sos consciente que aun haciendo cagadas no lográs que el otro te deje de querer?
. Jajaja (se ríe fuerte). Bueno, primero, no sé en tu diccionario qué es hacer cagadas. Quizá en mi diccionario lo consideraría más grave, o más leve. Hablando en serio, yo soy una persona que me comprometo con la gente. Me comprometo desde la relación. Y como creo mucho en la existencia complementaria que te enriquece, toda la gente es un complemento para mí, para hacerme ver cosas, para calmarme cuando yo estoy o eufórico o enojado. Si hay algo que le debo a mi crianza es que soy auténtico, y cuando uno es auténtico, con sus cosas buenas y malas, generás credibilidad. Y confianza. Y yo trato a todo el mundo igual. Tengo la misma formalidad o informalidad, depende el momento, con cualquier persona de cualquier edad o función. Quizá lo de la relación con la gente tiene que ver también con el humor. Yo tengo siempre buen humor, trato de descontracturar. Y esto tiene que ver también con haberme ido joven del país. Estuve en 9 distintos, y por ahí me terminaba haciendo amigo de los mozos de los restaurantes donde comía, porque estaba solo. Ha sido un modus vivendi mío. En cada espacio que estuve busqué un entorno. Entonces para mí es natural. 

-¿Tu culoinquietismo te hizo ser como sos y perjudicó o no tu carrera para que fuera más estable?
. Bueno, no sé lo es estable. Si contás las finales que jugué, son más de 20 en 30 años. Los títulos, más de 10. La estabilidad fue estar en 9 países, y dirigir 5 selecciones. Yo eso lo veo como una estabilidad. No sé cuántos entrenadores dirigieron 5 equipos. 

– Te voy a dar un ejemplo concreto. Fuenlabrada en la acb. Primer año exitosísimo, Copa del Rey, revolución en la ciudad…
. (interrumpiendo) Me equivoqué yo. Porque en ese momento tuve llamados, tuve entrevistas, como el Zenit de San Petersburgo. Fui a Rusia de hecho. Me llamaron otros equipos. Y quizá no ví que todavía me tenía que seguir estabilizando, porque al final quedó en entrevistas y llamados. En ese momento Fuenlabrada me pidió 2 años más, yo les reconocí que quería ir para otro lado, cuando tendría que haberme quedado ahí, seguir el proyecto y cambiar algunas cosas. Interpreté que me podían aparecer otras cosas. Me equivoqué yo. Porque Fuenlabrada fue espectacular. Como club, como equipo, y la rompimos. Recién te nombré al Zenit, pero tuve llamados de otros equipos importantes, esto nunca lo dije. Yo tendría que haber firmado en Fuenlabrada con una salida si se daba algo así. Pero me equivoqué. 

– Te llevo a tu nuevo cargo. En las últimas décadas, varias veces entraron entrenadores para algún tipo de reconstrucción. Lamas en 1997, que empezó a darle un formato más moderno, Hernández en 2005, acomodándose a una nueva era en la que éramos oro olímpico, Lamas en 2010 con la que iba a ser la etapa final de la GD, y Oveja en 2015, con lo que fue el final de la GD. Ahora venís vos con otro desafío nuevo, ¿más complicado, menos, igual, cómo lo ves?
. Como un ciclo nuevo. Parto de eso. Todos los entrenadores anteriores tuvieron que reestructurar cosas, pero ya con una información establecida. Y ajustaron. Acá es lo mismo, pero cuando digo nuevo ciclo, me retrocedo a todos esos años que vos nombrás, donde la pregunta era ¿qué va a pasar cuando se retire el último de la Generación Dorada? ¿No? Bueno, es lo que empieza ahora. Tenemos información fehaciente, comprobada y súper valorada. En el 2012 empiezan conmigo en el Sudamericano Campazzo, Lapro, Delía, incluso Brussino, que no fue al Sudamericano pero sí a la gira por Angola con la vuelta de Herrmann. Esos jugadores ahora andan por los 30 años, son hombres de experiencia, han recolectado mucha info y son los que vienen después de la ida de Luis, que todos sabemos lo que es: no solo el capitán, sino un hombre alto y el goleador. Entonces tenemos que reformular muchas cosas. No es lo mismo el Sudamericano del 2012 a hoy. Posiblemente muchas cosas se van a mantener y otras cambiarán, porque es un proceso nuevo. 

-¿Tiene relación la llegada de Leo Gutiérrez como asistente con la salida de Luis como jugador, para que haya una especia de cadena de la GD en el equipo?
. No. La cadena, el compromiso, el respeto, la consulta, el apoyo de la GD va a estar siempre, con distintas funciones. Algunos se retiraron y tienen su proyecto, como Pepe. Otro se retiró y es DT como Leo. Otros están en los medios, como Chapu o Fabri. Otro sigue jugando, como Carlitos. Otro se fue de asistente a la NBA, como Pablo. Entonces las referencias van a estar. Leo viene porque tengo un gran respeto por él, porque estos jugadores que están ahora fueron compañeros de él en muchos casos. Porque lo tuve de jugador y salí campeón con él. Y porque me parece que a todo lo que tiene como exjugador de bagaje, ama esta profesión de entrenador. Y tuvo un gran trabajo con los chicos del U16. Y tiene mucha personalidad. Y para encarar este proceso nuevo, necesito alguien así al lado mío. Es un compañero para ir a cualquier guerra. 

– Venís repitiendo bastante el tema de que se fue el goleador, y de cómo reemplazar esos puntos. Hoy leía un muy interesante artículo en España donde Moncho Fernández cambiaba el paradigma un poco clásico, diciendo que «los ataques ganan campeonatos y la defensa, partidos». ¿Tenés esa sensación del básquet actual y por eso remarcás lo de Luis?
. Yo la sensación que tengo es que se puede jugar de muchas maneras. Siento que está la tendencia de querer correr para anotar puntos rápido que tiene que ver mucho con el atleticismo que existe. Y que es algo obvio. ¿Quién no quiere anotar puntos fáciles sin demasiado trabajo? Pero me parece que tiene que ver con el aspecto físico. Es cuestión de acoplarse. Se decía que para Estados Unidos no era fácil jugar FIBA. Cuando se pusieron a jugar, se acabó el torneo. Pero claro, ellos son atléticos, juegan arriba del aro. No todos tienen esa capacidad. Me parece que hay otras cosas que están muy involucradas en el juego, que tienen que ver con el compromiso, el foco e interpretar que no hay nadie ni nada más importante que el equipo. Si no tenés esas tres cosas, mínimas, más otras, obvio, como manejar grupos humanos. En Europa hoy cuando fichás lo primero que preguntás es cómo es ese jugador en el vestuario. Porque hay tantos jugadores de tantos países que los tenés que juntar después. Y esas cosas te pueden cambiar el paradigma. 

– No estaría bien dicho «lo positivo de la salida de Scola», pero sin Luis ¿se puede esperar que Argentina pase a tener alguna compensación desde la agresividad defensiva o la velocidad?
. Creo que el básquet argentino tendría mucha tranquilidad si Luis no se fuera. No hay ningún beneficio en su salida, pero nos tenemos que adaptar. Viene algo nuevo. Lo tienen que generar los jugadores y el cuerpo técnico. Nosotros tenemos un perímetro que juega, que es rápido, pero bueno, tenemos que encontrarle la forma, que se la vamos a encontrar, porque estos chicos saben jugar. Ya he hablado con algunos de ellos. Pero ahora empieza un proceso, y a los chicos de afuera los vamos a ver en un año, salvo algunos, por las restricciones que tengan para ir a las ventanas. Por eso yo ahora me voy a la Argentina, para evaluar la Liga y a los jugadores argentinos que están cerca del país. Hay que ver económicamente muchas cosas, porque no es un momento fácil en el mundo. Quiero ver jugadores locales, jóvenes que nos puedan dar cosas, quiero hablar con los entrenadores de la Liga. La proyección que hacemos de este nuevo ciclo recién se va a poder empezar a medir dentro de un año, cuando estén todos. Vamos a ir aprendiendo mucho en este año. 

– Tres últimas. Ayer subimos una nota explicando en detalle cómo es el sistema FIBA para el ranking, algo que pocos conocen bien y que es muy importante. 
. El ranking es muy importante. A mí me tiene enloquecido, porque a futuro puede ser un tema clave. Para los sorteos. En todas las charlas que he tenido con personas que van a estar en este nuevo proceso, uno de los temas que he tocado es el del ranking. Tiene que ser muy tomado en cuenta por todos en cada partido. Hay que tratar de ganar cada partido por lo máximo posible. 

– Penúltima. Te llama Pato Garino y te dice que recibió un mensaje de un excompañero suyo en el high school de Estados Unidos, diciéndole que tiene ganas de nacionalizarse para jugar para Argentina porque con su país nunca va a llegar a un Juego Olímpico. Un tal Joel Embiid. ¿Qué hacés?
. (piensa) Lo chequeamos, je. Siento que tenemos mucho trabajo, y que hay que tratar de tener lo mejor por todos lados. Y lo que me decís tiene que ver con lo que te dije antes: compromiso, foco y pensar en el equipo ante todo. Cualquier jugador, entrenador o scout que nos haga mejor cumpliendo eso, lo tendremos que evaluar. Hay varios jugadores que por ahí nosotros no tenemos idea que están. 

-¿Lo hablarías con los jugadores un caso así de nacionalizar a alguien?
. Sí. No sería algo que decida yo solo. Lo tengo claro. Yo no voy a personalizar mi espacio. Cuando me toque levantar la mano para decidir algo, la voy a levantar, y lo haré con fundamentación. Hoy en día hay otra forma de trabajar y la efectividad no pasa por personalizar, pasa por seducir, por la creatividad, por muchísimos lados. 

– Última, la más difícil de todas. Te quiere Scola, te quiere Pepe Sánchez, te quiere Borro, te quieren los actuales jugadores de la selección, los ex, te quiere la gente en general. Pero llegás a una CAB donde hay lazos rotos entre algunos de ellos. El caso más claro: Scola vs Borro. No es el único. ¿Considerás que podés ser, además del DT de la selección, alguien que pueda ayudar a poner fin a esa grieta, o no te querés meter en eso?
. Yo siento que tengo un sentimiento auténtico y genuino sobre un montón de gente que está alrededor de la selección y del mundo basquetbolístico del país. Al tener un sentimiento puro, no juzgo a nadie. Cada uno tiene su manera de pensar y de decir las cosas. Y también, porque todo tiene que ver con todo, lo mío es una estabilidad por el tiempo que estuve afuera. Estuve en relación y contacto, pero afuera. Hay cosas que, como decía un asistente mexicano que tuve «it is not my department» (no es mi área). Yo tengo las manos llenas y lo que quiero es multiplicar. No pasa por sumar. Multiplicar. Después hay cosas con las que no tengo nada que ver e incluso no las conozco, podría tocar de oido. Esa no va a ser la base de mi accionar. Mi relación está sana con cada una de las personas. Con los entrenadores anteriores, con todos. Voy a hacer todo lo posible para que todo esté compuesto, pero en lo que respecta a mí. Yo disfruto mucho esto que me decís, sentirme apoyado. 

– Bonus track pequeño. ¿Tu cabeza piensa solo en noviembre o una partecita tiene que tener la cabeza en el Mundial y París 2024?
. No. Metas cortas y posibles de lograr. Cuando uno hace eso, ya te vas acercando al mediano plazo. Hoy disfruto esto, que es lo que tengo que hacer, pero ya estoy pensando en distintas cosas, que algunas se desarrollarán en el futuro. Lo mío es, llegar a Argentina y ver la Liga Nacional para la ventana de noviembre. Yo me quería ir a la Argentina ya, pero el presidente Fabián Borro, a quien le agradezco mucho la confianza que tuvo en mí para llamarme, lo mismo que al Gringo Pelussi, me dijo que estuviera tranquilo, que viniera a ver a mi hijo, y que luego viajara. Así que la semana que viene voy para allá y arranco: metas cortas y posibles de lograr. 

Fabián García / fabiangarcia@basquetplus.com

Néstor García: “Quiero que la Selección juegue un básquet mental”

El Che tiene claro que falta altura y potencia, por eso buscará potenciar otras virtudes. Habla del estilo, de lo que pasó en el Mundial y Tokio, de las ventanas y de quiénes podrían acompañarlo…

Una nueva era, pero con la misma ilusión de siempre. El bahiense de 56 años llega “a cumplir mi sueño, el que deseo hace mucho tiempo”, gracias a una trayectoria de 33 años como técnico profesional, aquella que arrancó como Head Coach en la Liga Nacional, a los 25. Desde aquel día –fue cuarto y subcampeón en sus primeras dos campañas- hasta hoy, salvo excepciones, el éxito lo acompañó, a nivel de clubes y selecciones. Ahora buscará repetirlo en una “nueva etapa que comienza el básquet argentino, buscando respetar un legado que es marca registrada”, según contó en charla con Prensa CAB.

-¿Qué evaluación hacés de lo que se viene, pensando en lo que pasó en el Mundial y en Tokio?
-Lo del Mundial fue apoteótico. Hoy te das cuenta lo que fue, más después de lo que vimos en Tokio. Lo de los Juegos son cosas que le pueden pasar a cualquier seleccionado, en un contexto mundial de mucha paridad y competencia. Eslovenia, por ejemplo, no fue al Mundial y todos vimos lo que hizo ahora en Japón. Esto, a nivel internacional, es un sube y baja constante y lo más difícil es mantenerse. Lo que se hizo en los últimos años no es nada fácil, estamos en un lugar de privilegio que debemos mantener. Ese es mi principal objetivo, dentro de una nueva etapa en la que ya no estará Luis (Scola), por ejemplo, quien además de líder, era el goleador del equipo. Hay trabajo que hacer.

-La Selección, hace años, juega de una manera y se comporta de una forma, ambas elogiadas en el mundo entero. ¿Qué has visto desde afuera y qué pensás tomar o mantener?
-Desde afuera vi una identidad muy clara y yo buscaré lo mismo, teniendo claro que el juego está por encima de todo y si no nos encargamos del juego, el juego se encarga de vos. Yo tengo claro que voy a ser más seleccionador que un entrenador. En este cargo no hay tiempo… Las ventanas son cortas, no hay tantos días para trabajar y tendremos que adaptarnos a las distintas circunstancias que se nos presenten. Debemos ver quiénes vendrán de afuera, quiénes no y ser prácticos y simples, porque recién antes del Mundial podremos tener un tiempo largo para trabajar con un grupo de jugadores.

-Hablando justamente de eso, del poco tiempo, de las ventanas que se vienen, tan rápido como en dos meses. Los jugadores de Euroliga y de la NBA no podrán estar. ¿Pensaste ya en cómo armar el seleccionado para disputar la clasificación para el Mundial 2023?
-Todo va a depender de lo que hable con la dirigencia, aunque está claro que voy a querer tener al mejor equipo posible. Pero todo hay que analizarlo de otra forma, hoy tiene mucho que ver las aperturas que tengan los países por la pandemia. El cómo entrás y salís de un país será determinante. Ya no pasa por decir “quiero a estos 12”. En 10 días estaré en el país para ver la Liga Nacional, hablar con los jugadores, ver la predisposición de los clubes y analizar el tema viajes, las consecuencias de cada situación. Hoy todo cambió. No sólo hay que evaluar lo deportivo, tendremos que acomodarnos a una realidad distinta. Pero está claro que llevaremos a lo mejor que podamos. Tendremos ocho partidos antes de la Americup 2022, que es otro gran objetivo que tendremos.

-Ya dirigiste selecciones a las cuales les sacaste el jugo máximo a su personal y lograste hasta cosas sorprendentes. Con Argentina tal vez tendrás otra presión. ¿Cómo lo ves?
-No hay dudas que es una gran responsabilidad, la mayor de mi carrera. Pero en las Selecciones que estuve siempre repetí que en la cancha son 5 vs 5, donde muchas cosas se ponen en juego: la estrategia, la táctica, el juego físico y lo mental. Argentina tiene talento, jugadores que han llegado a lugares impresionantes, pero como otros 20 equipos en el mundo. Espero poder potenciarlos y que el equipo hable, pero siempre buscando jugar sin miedo. Ni a ganar ni a perder.

-¿Cómo querés que juegue tu Selección argentina?
-El básquet, hoy en día, puede jugarse de muchas formas. Me gustaría que seamos inteligentes para el talento que tengamos. Lo definiría como un básquet mental, porque físicamente no seremos los más dotados, en especial comparados con las grandes diferencias. No tenemos un grande intimidante y tampoco tendremos los puntos de Luis, por ejemplo. Deberemos disimular las ausencias y potenciar lo colectivo.

-¿Ya tenés claro quién te va a acompañar en el cuerpo técnico?
-Me gustaría que estuviera Leo Gutiérrez, con quien ya hablé para sumarse. También Pablo Prigioni, cuando pueda estar, porque sabemos que tiene una obligación en la NBA que le impedirá venir seguido. Por suerte he hablado con muchos jugadores y entrenadores que se han puesto a disposición, como Pepe (Sánchez), mi gran referente con quien tengo una relación personal y profesional, que ojalá se pueda sumar en algún rol cuando él pueda. Carlitos (Delfino) también me dijo que está. Bueno, son algunos ejemplos. Yo tendré la prioridad de rodearme bien, de hacer una conducción abierta, de diálogo, buscando consensos, escuchando y componiendo porque las puertas van a estar abiertas para todos.

Nestor Che García: sensaciones, experiencias y anécdotas del flamante DT del Alma

El Che habló sobre su filosofía como Coach, los aprendizajes en su carrera, el encuentro con Maradona y la vez que Festa le pidió marcar a Ginóbili.

A horas de su asunción como Entrenador de la Selección masculina, Néstor García respondió todo tipo de preguntas durante casi una hora, mostrando su experiencia, conocimientos, carisma y capacidad de análisis luego de 33 años de carrera como Director Técnico, que le han permitido dirigir 30 equipos en nueve países distintos, además de cuatro seleccionados. Ahora le toca el de su país, como en aquel Sudamericano 2012, pero como Head Coach y buscando ser el líder de una nueva etapa del básquet argentino.

En primer lugar, se refirió a lo que significa para él asumir este nuevo desafío de representar a su país, más allá de haber estado al mando de la albiceleste en el Sudamericano 2012 que ganó con Leo Gutiérrez como MVP y de haber formado parte de otros cuerpos técnicos en el pasado. “Estoy feliz, emocionado. Estoy con muchísimas ganas de trabajar. En mi carrera siempre he buscado progresar y este nombramiento es de lo mejor que me ha pasado. Pasé un día increíble, emocionado, llorando, contento, y con muchísimas ganas de representar a mi país”, expresó el bahiense de 56 años.

Tras la salida de Sergio Hernández, grandes nombres aparecieron en escena como posibles sustitutos en el banco argentino. García, uno de los favoritos, era conscientes de que figuraba entre ellos. “Por haber dirigido en tantos lugares uno sabe que puede llegar a ser candidato. Quería la oportunidad, no sabía si esperarla porque no dependía de mí. Cuando llegó no dudé en nada. Ni siquiera hablé tanto de lo económico. Solo quería representar a mi país. Eso fue lo primero que le dije a Fabián Borro. A partir de ahí empezaron a surgir muchas cosas. En mi carrera he estado en muchos lugares, pero esto era lo que yo soñaba”, manifestó.

En sus más de tres décadas el flamante Entrenador del Alma tuvo grandes desafíos en frente, pero ninguno como cuando debió enfrentar a su país en una final. “Yo con Argentina gané el Sudamericano en 2012. Dos años después me toca la misma final en un FIBA Américas, pero dirigiendo a Venezuela contra siete jugadores que yo ya conocía. Tuve que llamar a mi terapeuta y hablarlo. Era el himno de mi país contra el país que me contrató. Mi terapeuta me dijo ‘amas a tu país y amas a la gente que creyó en vos. Disfrutalo’. Y tenía razón, era un privilegio”, señaló.

“Era una presión para mí porque yo soy argentino y había ganado con varios de esos chicos, y jugaba la final contra ellos”, continuó desde San Juan de Puerto Rico, donde se encuentra antes de volver al país para empezar su trabajo. “Venezuela esperaba que los represente de la mejor manera. Fue una de las presiones más grandes que tuve en mi carrera. No fue algo cómodo o fácil, pero es para lo que me contrataron en Venezuela, para proyectar a su selección. Recibí algo muy lindo de todos los jugadores que ya había dirigido en Argentina. Ninguno de ellos me fue a saludar en la final porque sabían la presión que yo tenía. Cuando terminamos, ganamos nosotros y nos encontramos en una cena. Eso habla de la distinción profesional de los jugadores argentinos. Martín Leiva me tocó la puerta del hotel y me regaló su camiseta. Ese respeto solo lo tiene la gente que entiende lo que se juega y no quiere complicar a nadie”, completó.

En el chat, las preguntas sobre el juego que querrá plasmar en su equipo eran el eje de discusión. Al ser preguntado, el Che contestó lo siguiente. “El básquet como juego está por encima de cualquier cosa. Hay que atacar bien contra la zona, hombre o lo que sea, hay que jugar bien. Estuve en 30 equipos, en cinco selecciones. Uno se adapta. El básquet moderno se caracteriza por jugar más abierto. Lo más importante es el spacing y los detalles. Muchas veces a un tres que pica la pelota y es alto queremos ponerlo de dos, y no es así. Que cada uno esté en su rol. Después en el juego aparecen las alternativas. Yo soy un coach que se acomoda. Mi rol es disimular las limitaciones para mostrar nuestras virtudes”, replicó.

En su charla, García detalló que quiere que su equipo juegue un básquet mental. Al respecto, explicó: “Dije eso porque me parece que los jugadores que tenemos, en la NBA y en Europa, ya interpretan el juego físico, el scouting y un montón de cosas. Los argentinos hemos logrado mucho sin ser una raza de básquet, y nos hemos mantenido en la elite. Es leer y ajustar. Se acaba de ir Luis (Scola), que es el goleador histórico de la Selección. Tenemos orgullo, ganas, conocimiento, tenemos un montón de cosas para jugar nuestro juego. El básquet argentino se identificó por algo, nosotros tenemos que ajustarnos a lo que viene ahora que es una nueva era. Tenemos tremendos jugadores, podemos producir muchas cosas, pero posicionalmente, hay cosas en las que nos tenemos que ajustar. Cada uno juega con sus armas”, desarrolló.

“Tenemos que hacer una tremenda preparación y entender que este es un nuevo ciclo, en el que hay jugadores brillantes que van a empezar a ser líderes. Los Deck, Campazzo, Laprovittola van a tener que ejercer un liderazgo, porque el legado argentino es muy largo y magnífico. Hay cosas que ya están impuestas en la Selección y que no van a cambiar. Yo aportaré las ganas, el hambre, la experiencia que he obtenido. En la cancha somos cinco contra cinco, y en eso nuestros jugadores son los mejores”, siguió.

Con tantos años de experiencia y un curriculum extenso que incluye experiencias a lo largo del mundo, García señaló qué es lo diferente que puede aportar a la albiceleste. “Tengo un montón de combinaciones de básquet después de estar en nueve países distintos. Puedo aportar detalles. La Selección ya tiene una estructura de cómo viajar, comer, entrenar, que son de elite. Puedo aportar todo lo diferente que he visto. Al básquet se puede jugar de millones de formas distintas actuando con el talento que uno tiene. Creo que tengo que adaptarme a cosas y entender que es una nueva etapa. La salida de Luis significa muchas cosas, desde su legado, su rol en el equipo y su posición. Hay que suplantar todo eso con el equipo. Por eso digo que es un nuevo ciclo. Han sido muchos años de gloria. Hoy en día se le empieza a dar importancia al ranking, y es importante. Me pasó con Venezuela. La idea es mantener a la Selección donde la dejaron entrenadores y jugadores extraordinarios. Hoy somos séptimos en una nueva etapa. Hay que mantener eso con todas nuestras armas”, elaboró.

“He estado en lugares muy exóticos y me han pasado muchísimas cosas. Me tuve que adaptar a muchas cosas, sobre todo culturales, como en Arabia Saudita. A nivel basquetbolístico, muchas que no están en los libros. Como jugar una final, querer decirle algo a tu base titular, no encontrarlo, ir a un lugar de la cancha y ver que se está comiendo un pancho con papas fritas porque está nervioso. Me han pasado muchas cosas. Hoy en día el mundo está cambiando. Hay mucha diversidad. En Fuenlabrada me tocó tener diez jugadores de distintas nacionalidades. Hay que entender sus sesgos, porque son muy diferentes. Uno aprende a cómo hablarle a cada uno para que reciba el mensaje. Es uno de los grandes dilemas que tenemos hoy en día, con las diferencias generacionales y culturales. Haber estado en tantos lugares, con personas tan diferentes, me hizo entender mucho el comportamiento humano. Hoy en día la efectividad pasa por cómo comunicas, y para comunicar bien hay que entender emocionalmente con quién vas a hablar”, expuso.

Otra vivencia inolvidable que salió a la luz fue su encuentro con Diego Maradona cuando dirigía Peñarol en 1994, año en que fueron campeones de la Liga Nacional. “No quiero conocer a nadie, ni que me conozcan. El que te quiere conocer te quiere cambiar. Yo a Diego lo disfruté. Se dio en una charla telefónica, él estaba haciendo una nota con un móvil de una radio de Mar del Plata y les pedí que me conecten porque lo quería saludar. Entonces, antes de terminar la nota, le dicen que tenían al técnico de Peñarol que quería saludarlo. Ahí dijo ‘hola Che’. Yo casi me muero. Me dijo que el único Peñarol que conocía antes era el de fútbol, el de Montevideo. ‘Desde que los sigo le ganan a todos’, me dijo. Veníamos de ganar 17 partidos seguidos. Diego siempre estaba muy informado del deporte. Ese fin de semana jugaba con Newell’s, estaba pronosticado lluvia y podía suspenderse el partido. Le dije que si no jugaba que venga a vernos a la cancha. Fue, se sentó en el banco nuestro y armó una revolución. Fue así, natural. Increíble. Me acuerdo que metía un triple alguno de Atenas y les gritaba ‘¡botón!’. Al entretiempo fue al vestuario con nosotros, y cuando salimos los jugadores de Atenas se metieron a sacarse fotos. Ya no era más el partido. Estábamos todos mezclados con él. Es ese amor al deporte que sólo genera Diego”, narró.

Emocionado, García explicó lo que encarna Maradona en él. “Siempre dicen que los argentinos amamos la camiseta, que damos un extra. Yo siempre digo que fue él. Que Diego nos enseñó a amar la camiseta. Lo del tobillo, lo de llorar y putear cuando critican nuestro himno. Era él. Me parece que por eso marcó tantas cosas. Estaba ahí con nosotros, normal. Entró por una puertita y se fue por la misma”, añadió.

Antes de despedirse, García recordó la inolvidable anécdota de la vez que, dirigiendo a Boca en la Liga, Paco Festa le pidió marcar a un joven Manu Ginóbili, que lucía intratable. “Paco es el jugador con el que sueña cualquier Entrenador. Quería jugar de lo que sea, defender a los de 2m10, lo que sea. Cada vez que yo preguntaba algo él levantaba la mano. Es como el chico de la primaria que estudiaba todo. Iba a todas. Él quería jugar. Con tal de jugar el hacía lo que sea. Ginóbili nos estaba matando y yo salté con esa pregunta. ‘Quién puede defender a Ginóbili’. Ya sabía que iba a responder, pero yo lo quería sacar. Era tanto lo que me volvía loco por estar en la cancha que le dije ‘vos no’. Así era Paco hasta en los entrenamientos. Con él aprendí que la intensidad no se negocia. Todas las prácticas eran como los partidos. Habían veces que lo teníamos que parar porque iba a todas”, concluyó el coach.

Ciclo de charlas semanales que conducen Elías Mauro y Lucas Flossi en el canal Twitch de la Confederación Argentina.

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Néstor «Che» García Entrenador de la Selección Argentina

“Al fin se dio… Esto es un sueño y, a la vez, una gran responsabilidad. La mayor de mi carrera. Por eso quiero agradecer a todos los que me han permitido llegar hasta acá y a la confianza del presidente Fabián Borro y el Consejo Directivo de la Confederación. Y también anunciar que lo mío no será una conducción personalista. Pasará por escuchar, componer, continuar y rodearme de los mejores. Un nuevo ciclo comienza en el básquet argentino, siempre respetando un legado. Estoy con muchas ganas e ilusión para ir por el objetivo grande de que Argentina se mantenga en la elite del básquet mundial”. Desde San Juan de Puerto Rico, luego de finiquitar los detalles que restaban para convertirse en el nuevo entrenador de la Selección Mayor masculina, Néstor García contó sus sensaciones y adelantó metas y conceptos de su gestión, que tendrá como debut oficial el 25 de noviembre, como local, ante Paraguay, en el comienzo de las ventanas clasificatorias para el Mundial 2023.

Fabián Borro, presidente de la Confederación Argentina, mostró su satisfacción y enumeró los motivos de la llegada de este bahiense de 56 años que lleva 33 en la profesión –empezó a los 23, siendo asistente en Puerto Rico- y un currículum impresionante (ver La Trayectoria del Che). “La elección de Néstor es la de un candidato natural para este cargo de entrenador absoluto de la Selección argentina. Por su capacidad, don de gente, carisma y gran experiencia internacional es permanente candidato y referencia de muchos presidentes de la zona para conducir sus selecciones. Su extensa y exitosa trayectoria lo llevó justamente a cumplir objetivos importantes con diferentes seleccionados nacionales y ahora sentimos que era el momento de hacerse cargo de la nuestra”, opinó.

García no entraba en su felicidad tras la última reunión que ayer confirmó su contratación. “Es un día muy especial porque si bien yo dirigí en otros ocho países, me siento muy argentino y deseaba esta oportunidad. Es algo increíble. Porque estuve por todos lados pero, en el final, quería dirigir a nuestra Selección. Ya lo hice en aquel Sudamericano (NdeR: campeón de forma invicta en Chaco 2012, con Leo Gutiérrez como MVP y dos talentos jóvenes como Facu Campazzo, Nico Laprovittola y Marcos Delía) y antes como asistente de Julio (Lamas) en el Preolímpico, pero esto será otra cosa. Hoy verdaderamente siento que hice una carrera”, analizó en charla con Prensa CAB.

En el caso de García, ya dirigió en total a 30 equipos (21 diferentes) en nueve países distintos, pero nada se compara con la flamante noticia. “Este nombramiento es el más importante de mi larga trayectoria porque una cosa es representar al país como extranjero y otra es estar adentro. Me ha tocado jugar contra Argentina, escuchar el himno de mi país, el que me contrató y creyó en mí, y el de Argentina enfrente, y son cosas muy fuertes. Yo soy muy argentino, en todo. Y siento que este reconocimiento que me dan es más por lo que estuve afuera y ahora tengo que ratificarlo adentro. Y lo intentaremos hacer en esta nueva etapa”, explicó, quien logró tres títulos muy significativos con la selección de Venezuela (dos Sudamericanos, 2014 y 2016, y el Premundial 2015, venciendo en dos de ellos a Argentina en la final).

El Che sucederá a Sergio Hernández, quien dejó su huella profunda tras 12 años al frente del equipo nacional y dejó claro que apoyará y ayudará en lo que pueda al nuevo entrenador. “Tengo solo admiración y respeto eterno hacia Oveja. Nos criamos en la misma ciudad y he visto cómo ha trascendido con sus logros y ética de trabajo. Argentina tuvo en cada etapa al entrenador que necesitó y ahora me toca a mí. Reemplazaré a uno de los grandes en este continente, alguien muy reconocido en el mundo, que hizo una carrera impresionante en la Selección y a quien hay que estarle agradecido”, resaltó.

Al hablar de objetivos, describió que el principal será “mantener el lugar en la elite que Argentina ocupa hace décadas”. Habló de la importancia de los resultados, del ranking, de seguir entre las potencias, pero aclaró que “lo deportivo irá unido a esta nueva etapa en la que buscaremos sumar a todo el mundo. Yo soy alguien con un sentimiento muy puro hacia todo el mundo, no soy de prejuzgar ni de tener diferencias. Siento que llego con apoyo en todos los sectores, pero con cada uno hablaré y escucharé. Sería un error cerrarme. Me voy a rodear con mucha gente y de lo mejor que haya, porque se viene una época nueva para mí y hasta para quienes ya fueron participes de grandes cosas. Deberemos ajustarnos a ese cambio y buscar seguir creciendo”, analizó quien en 10 días viajará al país para comenzar con el trabajo, ver la Liga Nacional desde su comienzo y definir su cuerpo técnico.

LA TRAYECTORIA DEL CHE
García comenzó dirigiendo profesionalmente en Puerto Rico, en 1989, a Gigantes de Carolina. Luego, en 1990, a los 25 años, debutó en la Liga Nacional dirigiendo a Estudiantes de Bahía Blanca, su ciudad natal. A nivel local, ganó la Liga con Peñarol de Mar del Plata en 1994 y el Súper 20 con San Lorenzo, en 2019. Con clubes también resultó campeón en el 2000 de la Liga Profesional de Puerto Rico con Cangrejeros de Santurce y en el 2006 de la Liga Profesional venezolana (con Delfines de Caracas) y del Torneo Superior (con Trotamundos de Carabobo). En 2011 repitió con Marinos de Anzoátegui. En 2009 se coronó en el torneo de Uruguay con Biguá, equipo con el que logró el Top 4 del 2008 y el Sudamericano de este año. También festejó la Liga de las Américas con Guaros de Lara en 2016. Dirigió en total a 30 equipos (21 diferentes, repitió cinco, algunos en diversas ocasiones), de nueve países distintos. Jugó 15 finales y ganó 9, disputando 11 definiciones con 11 equipos distintos.

Con Selecciones, se consagró en Venezuela porque entre 2013 y 2016 le inyectó disciplina, confianza e identidad de juego a su equipo nacional, lo que se reflejó en dos títulos sudamericanos (2014, venciendo en la final a Argentina, y 2016, superando a Brasil) y un Preolímpico (2015), el que alcanzó tras vencer en semifinales a Canadá (con 9 NBA) y a Argentina en la final, logrando la clasificación olímpica tras 24 años. También dirigió con éxito a Uruguay (2003) y a República Dominicana (lo clasificó al Mundial 2019 y logró la primera clasificación a segunda fase). Con Argentina ya ganó: se llevó el Sudamericano 2012 y antes, como asistente de Julio Lamas, el Preolímpico de Mar del Plata.

Nota: Prensa CAB

Marcos Boccolini nuevo Entrenador de Rivadavia Basquet (Mza)

Rivadavia Básquet confirmó su participación en la Liga Argentina 21/22, la quinta consecutiva.

Marcos Boccolini, tras dos años en el cargo de Asistente técnico, se convirtió en el nuevo Entrenador del primer equipo, puesto que ocupó Fernando Minelli más de diez años en la institución. Alejandro Kuperman, con pasado en la Liga A, se convirtió en el nuevo Asistente y mano derecha de Boccolini. El cuerpo técnico se completa con el regreso de Miguel Pellegrini como PF tras su paso por Francia.

Marcos Boccolini declaró: “Tengo una gran responsabilidad por delante. Me encuentro en una situación profesional muy buena, me siento preparado para el siguiente desafío. Estoy agradecido por la oportunidad que me brindó la dirigencia y el club. No quiero olvidarme de agradecer a Fernando Minelli, que fueron dos años junto a él, que me ayudaron muchísimo al igual que todos los Entrenadores con los que me ha tocado estar. La relación con Fernando fue más allá de lo profesional y por supuesto que va a continuar”.

Acerca de sus expectativas agregó: “Tengo las mejores expectativas. Buscaré que los jugadores sigan creciendo y dando lo mejor a diario. Trabajaré con la seriedad que corresponde esta responsabilidad que depositó la dirigencia en mí. Trataré de devolverles eso a ellos trabajando duro todos los días”.

Fuente: Prensa Rivadavia Básquet