La identidad de juego: El ADN de tu equipo

Los buenos equipos tienen una identidad de juego. Rasgos marcados para competir.
Los grandes equipos son indivisibles de su identidad.
Ésta va más allá de los ajustes estratégicos y tácticos de cada caso particular. Es la marca identificatoria, que los hace diferentes del resto.
Quienes vimos jugar al Barcelona de Guardiola sabíamos que, más allá de lo que sucediera en cada partido, iban a buscar la posesión, el juego de pases, las triangulaciones y la circulación de balón a lo ancho y a lo largo, y a intentar recuperar el balón cuánto antes, al perderlo.
Los Spurs de Popovich, en la era del «Big three» (Duncan, Manu y Parker), se caracterizaban por un juego colectivo de excelencia, de movimiento de balón en búsqueda de la mejor opción de lanzamiento, de explotación de las ventajas y de aprovechamiento quirúrgico de los recursos individuales, en momentos precisos y marcados.
Cada deporte tiene de ésto, grandes ejemplos, podríamos seguir describiendo a los All Blacks, Las Leonas, el Atlético Madrid campeón de Simeone, el Leeds de Bielsa, los «Bad Boys» de los Pistons en los 80′ de la NBA o el «Showtime» de los Lakers, el Vélez de Bianchi o el River de Gallardo.
En todos los casos, en mayor o menor medida, está «la mano» del líder. Acompañado del virtuosismo individual, pero por sobre todas las cosas, de una cultura organizacional desarrollada y rasgos identificatorios claros. Todos los integrantes del equipo saben cuál es la identidad. Saben a qué juegan. Qué los caracteriza y qué no.
En definitiva, cual es su ADN competitivo.

La identidad es juego, «el ADN competitivo» está presente siempre, independientemente de la estrategia o el plan de juego. Son los rasgos principales de nuestra forma de jugar. Son una referencia permanente para todos los integrantes del equipo. Desde esta identidad buscamos gestionar el camino hacia los objetivos y metas. Es nuestra «marca», lo que nos diferencia. Según el deporte, se define por diversas variables, que pasan a ser constantes.
Se establecen, se explicitan, se trabajan y se convierten en nuestra mayor referencia y fortaleza.

  • Son los rasgos determinantes que nos distinguen en la competencia.
  • Se relacionan con distintas variables del juego y de las características del equipo.
  • Está por encima de la estrategia y la táctica de cada partido en particular.

Colaboración del colega Juan M Aguirre @coachmot