Nicola y una durísima crítica tras el descenso de Gipuzkoa

El Entrenador argentino, que perdió la categoría con el conjunto vasco, rompió el silencio y remarcó la falta de actitud de algunos de sus dirigidos.

Gipuzkoa perdió la categoría y volverá a jugar en la LEB Oro tras un año muy complicado desde lo deportivo. El equipo con menor presupuesto no hizo pie en la Liga Endesa y Marcelo Nicola, su Entrenador, criticó duramente la actitud de algunos jugadores e hizo una autocrítica por su trabajo.  En cuanto a lo hecho por los deportistas, el Director Técnico argentino destacó en varias oportunidades, que esperaba más entrega por parte de ellos. «El grupo era sano, eran amigos. Me parece bien, pero aquí se trabaja y esto es profesionalismo: Hay que luchar y competir todos los días en los entrenamientos. Que nos riamos me parece bien, pero hay que jugar. Hay que decirse las cosas en la cara y aceptarlas cuanto de las dicen para ser mejor«, expresó. 

Justamente, Nicola destacó que ese fue uno de los grandes puntos de disgusto a lo largo de toda la temporada, la poca ambición del plantel: «En cuanto a competitividad, querer crecer, ser más cabrones todos los días, pues no. No estoy a gusto. Hay que ser más cabrones en el día a día para que el equipo mejore. Hay que aceptar las críticas. Esto es personalidad, actitud, ser maduro como persona y profesional».    El DT hizo foco en que eso le generó diferentes momentos de tensión en su relación con el equipo. «Hubo desgaste. El hecho de que tenga que estar todos los días empujando al equipo para que compita en los entrenamientos, que sean más duros y quieran luchar…. No hablamos de un equipo con un grandísimo nivel de talento. Entonces si tú no compites cada día por querer ser mejor tú que el que tienes delante, se complica la historia. Si el Entrenador y el staff tiene que estar encima de cada uno, empuja, defiende, choca… complicado».   En cuanto a su labor, Nicola se reprochó por poner la vara tan alta respecto de algunas cuestiones, lo que pudo haber generado una presión excesiva en algunos protagonistas: «Todos nos equivocamos. Quizá a veces he pretendido cosas de jugadores que no eran capaz de dármelos. Esto hace que al seguir insistiendo y apretando he creado una presión. Pero me cuesta, por mi carácter, asumir que un jugador no pueda hacer ciertas cosas y sobre todo, que no las intente».